Come on, feel the noise…

Josh Candia


Uno más…

Posted on January 06, 2011 by Josh!

De regreso de la oficina, después de una noche divertida platicando por msn y avanzandole al diseño de un logo (y de haber comprado de cenar a las casi 3 de la mañana) me detengo en un semáforo en De la Cima y  Zapopan, frente a las Farmacias Guadalajara. Está en rojo para mí. Una camioneta gris (tan “equis” que ni me acuerdo que modelo es) pasa frente a mí. Volteo a la derecha para ver si no vienen más carros, y me brinco el rojo, ya saben, por como está esto de la inseguridad (ja!). Yo vengo hambriento, escuchando música gracias al cable auxiliar al cual llevo conectado mi iPhone. Honestamente, no vengo prestando atención. La camioneta va lenta. Yo hago como si fuera a rebasarla pero la camioneta ocupa mas la calle y no me deja. Normalmente, esto haría que me enojara, que les echara las luces, que les pitara. Pero por algun motivo esta vez no hago nada de esto, simplemente bajo la velocidad también. La camioneta baja aún más la velocidad, pero como nos estamos acercando al semáforo de  Zapopan y San José no me parece tan extraño. Pongo la direccional para avisar que en el semáforo daré vuelta a la derecha, y ver si la camioneta me da la oportunidad. Se frenan en seco. El semáforo en rojo.

De las puertas traseras de la troca salen 2 tipos. Como de veintitantos años. La verdad no alcanzo a verles bien las caras ya que toda mi atención se centra en que uno trae un revólver y el otro un arma larga. Me apuntan. Uno va hacia la puerta del pasajero, el otro de mi lado. No dejan de apuntarme. Por instinto, levanto las manos y bajo la mirada. Mi mente en blanco.

Abren mi puerta. “¿Por qué chingados nos sigues?”- pregunta el tipo que tiene un arma apuntada a mi cabeza. “No los sigo, voy para mi casa” – respondo. Me asombro que mi voz no se quiebra. Debería tener mucho miedo, pero por algun motivo mantengo la cabeza fría. “No hagas nada estúpido” pienso. “¡Bájate wey!”- me ordenan. “¿Puedo bajar mi celular?” pregunto, no sé por qué. Agarro mi iPhone y lo pongo en la bolsa del pantalón. Bajo de mi carro, el del revolver me agarra, me voltea y me empuja contra el auto. Entiendo la intención. Pongo las manos sobre el techo. “¿Traes algo? Mas vale que nos digas si traes algo” escucho mientras el tipo esculca mis bolsillos. Me saca el celular. Me saca la cartera. El del arma larga empieza a checar todo lo que está dentro del carro, abre mis paquetes de chicle, arruga mis recibos de gasolina, checa por debajo de los asientos. “¿Qué es eso?” pregunta el del revolver, que no deja de apuntarme, refiriéndose a una bolsa sobre el asiento del copiloto. “Es comida.” “Es mi cena.” – al unísono. Veo mi mochila que trae mi Macbook dentro. Me preocupo. “Abre la cajuela”- Me parece escuchar. La empuñadura del revolver me empuja la espalda. “Que abras la cajuela. Despacito.” Me acerco a quitar las llaves, que están aun en ignición. Apago el carro. Saco las llaves y me dirijo a la cajuela. La abro. Empiezan a revisarla. Sólo hay unas revistas del WebFiction, un aceite, un saco… y unas camisetas. El del arma larga saca una. PUTO EL QUE ME BALEE. Me aguanto una sonrisa, tal vez de nervios. ¿Tendrán sentido del humor? “¿Y estas que pedo?” me preguntan. “Las vendo.” respondo.

A unos 300 metros de distancia, viene otra camioneta. Esta es vieja, se ve fregada. Los tipos de las armas se alertan, apuntan a la camioneta. Volteo. Cerca de mí hay una barda y un carro estacionado. Mi cerebro ya me dijo q en caso de balazos me aventaré en esa esquina, entre la barda y el coche, es donde más protección tendría. Empiezo a moverme lentamente hacia la pared. Los tipos muy alertas. “Ponte al tiro wey.”- dice uno de ellos. Escucho el rechinido de los frenos de la camioneta, el chofer se acaba de dar cuenta que le apuntan, está a unos 50 metros de distancia. Silencio. Reversa. Patinar de llantas. La camioneta vieja huye.

Creo que eso puso nerviosos a los de las armas, ya que se apresuran. Me voltean a ver. “Llégale wey.”- me dicen.  ”¿Me regresan mi cartera y celular por favor?” – pregunto. Avientan la cartera al piso frente a mi. Se van. “¿Y mi celular?”- pregunto, tal vez no lo llamo iPhone como normalmente lo hago para restarle importancia. “Ahi te lo aventamos adentro.”- me dicen mientras señalan mi auto. “No, no es cierto.”-digo. “¡Ahí está pendejo!”- dice el del revolver. Decido no discutir con alguien que tiene un arma. Se suben a su troca y se van, rápido.

La sangre se me congela. Las piernas me tiemblan un poco. Busco en el piso y levanto mi cartera, revisándola rapidamente. Está todo ahí, menos como 300 pesos que traía. Me subo a mi carro, checo rápidamente a ver si era cierto que mi iPhone estaba ahí. No tengo tanta suerte. Aunque la mochila con la Macbook está ahí. Arranco.

Manejando por San José, me entra el coraje. Grito. Grito de enojo. Grito de frustración. Grito de nervios. Sólo grito. Golpeo el volante. Estoy muy enojado. Llego a casa y me estaciono. vuelvo a revisar rápido, pero no. No está el iPhone. Entro a casa.

Prendo la laptop y lo primero que hago es avisar por Twitter y Facebook que me robaron el celular, que si reciben llamadas de ahí no contesten. Maldigo mi desidia al no haber dado de alta el sistema de bloqueo que ofrece Apple y mi falta de paranoía al no haber puesto password para restringir el iPhone. Me pongo a cambiar todas las passwords de mis mails y redes sociales. Consigo el número de Telcel y reporto el robo, pidiendo me bloqueen el número. No hay nada más por hacer.

Así que ya soy uno más. Uno más en esta ciudad que se ha topado frente a la impune delincuencia que la guerra del narcotráfico ha sacado a flote. Uno más que a pesar de todos mis intentos por mantenerme optimista ha perdido la tranquilidad. Uno más que ha tenido un arma apuntándole. Uno más que no sabe que hacer. Uno más que ya está HARTO.

Pero afortunadamente, no soy uno más a los que han robado el auto. No soy uno más de los que son heridos. No soy uno más de los que amanecen muertos con un balazo en la cabeza. No soy uno más que dejó su sangre en una calle. No soy uno más de los que han perdido seres queridos. Lo mío me salió muy barato. Pero aunque estoy muy agradecido por no ser uno más de ellos, eso no es consuelo.

Por que aún queda el mañana. No sé si mañana despierte bien. No sé si mañana no quiera andar en las calles de noche. No sé si estaré siempre con miedo. No sé cuanto durará esto. No sé si algún día terminará.

Por lo pronto, mañana es de trámites. De ir a Telcel para que me digan que nada pueden hacer y que seguiré pagando por más de 1 año y medio un iPhone con el que ya no cuento. Tal vez me obliguen a ir a reportar el robo del celular, como si eso hiciera algo en esta ciudad, en este país, lleno de violencia, crimen y corrupción. En esta ciudad, en este país, que ya no es el lugar en el que crecí.

En esta ciudad, en este país, secuestrado por gobernantes y narcos.

1 Trackbacks/Pingbacks

  1. 06 01 11 06:45

    Tweets that mention Uno más… « Reads, Rants & Reviews – by J. Candia -- Topsy.com

20 to “Uno más…”

  1. Rebeca says:

    La verdad sé que nada de lo que diga en este momento sirve de consuelo, que va a pasar el tiempo y eventualmente llegará la resignación pero el coraje vivirá cada vez que lo recuerdes… pero estoy segura que es un alivio para tus amigos, familiares y conocidos que no te hayas sumado a las estadísticas fatales… Que dentro de lo que cabe estás “bien”… que Dios perdone y que el Karma se los ch… ^.^ Salu2!

  2. Un abrazo ese Josh

  3. olea says:

    Que bueno que andas bien Josh, que mal que Monterrey ande muy mal, bueno de hecho el pais esta en guerra, aunque no queramos verlo, el efecto avestruz nos ayuda a no ver pero si sentir las balas en el culo.

    Gracias por compartir esto, lo mejor es no estar ciegos y menos callados.

  4. Kiabeth says:

    Algo parecido le ocurrió a mi hermano, pero esto fue en Acapulco de Juarez y igual como a las 3:00am por andar a esa hora con sus amigos,fueron a comer unos tacos,en la esquina del negocio se les pone una camioneta negra enfrente y los hace bajar,les dicen que se inquen con las manos en la nuca y les apuntab con armas largas ,les piden sus celulares (el tenía un iPhone) y al de un amigo se lo regresan por ser “chafa” y les dicen “las ue aprendan a no andar en las calles a esta hora”

    “El que la hace…. la paga” no te preocupes tarde o temprano van a tener su paga, ya te imaginas de que forma.
    Que te Quede de experiencia de no andar taaan tarde en las calles de la ciudad.
    Saludos!!

  5. meda says:

    Pues en telcel te ofrecen un seguro de 30 pesos al mes…

    Y en cuanto la app se apple, es muy buena, lo bloqueas y lo localizas desde cualquier compu… eso hubiera sido útil…

  6. Marina says:

    Triste realidad pero a mi me paso a las 5:30 am en carretera nacional con mi familia, convoy de 6 camionetas por suerte no nos robaron nada, no nos hicieron nada y tengo la fortuna de contarlo, pero el susto? con que confianza puedo salir a visitar a mi familia? me da miedo salir de noche, me pone de nervios ir a lado de cualquier camioneta etc, etc =(
    Ojala pronto mejore la situación en esta linda ciudad, somos mas los buenos que los malos.
    Saludos y ojala esto no te afecte tanto como a mi

  7. Bef says:

    EL que a hierro mata a hierro muere.

    Qué bueno que no te hicieron nada.

    Qué vergüenza de país.

  8. arge alvarez castillo says:

    Josh. Estoy leyendo tu nota y no tienes idea la frustración que estoy sintiendo. Es tan perfectamente narrada que me trasladaste a esos momentos, a esa madrugada, con esos tipos y con la mente un poco en blanco. Y es triste que sea excelentemente narrado algo tan indignante.

    Espero de verdad, deseo, que lleguemos al clímax de esta situación. Sea el que sea, porque indicaría que vamos entonces encaminados al final, pero no sucede, y, como regiomontana, viviendo toda mi vida en esta ciudad, me indigna, frustra y entristece tantos sueños repetidos, o pesadillas para ser precisa; todos estamos siendo víctimas de una ciudad y sociedad que no parece encaminarse ni siquiera al clímax de una bastante mala novela de terror. Demasiado predecible, y sin embargo no hay fuerza humana que pretenda detenerla.

    Me da mucho gusto saber que estas bien, y me uno a tu protesta, al compartir lo que te sucedió, por una ciudad que ya no es el Monterrey donde crecí.
    Abrazo,
    arge

  9. Dany says:

    Bro, no se ni que decir… :( un abrazo!

  10. Lehi says:

    Josh….no me ha tocado….clauclo que es cuestion de tiempo solamente….no se que decirte…estoy contigo Bro. una rason mas para cargar revolver no crees…?

  11. aburto says:

    ni encuentro palabras precisas para describir lo que siento ahorita despues de leer lo que te paso. Es una verdadera desgracia, la violencia en realidad rebaza lo que los medios muestran, y al parecer si vivimos con un toque de queda no oficial. “suerte” que aparecio esa camioneta que asusto a tus agresores. Se de personas muy cercanas a mi que el año pasado fueron mas maltratados y hasta han sufrido levantones… Este año pinta para que este peor, asi que no hay mas que al estar afuera de nuestras casas u oficinas, hay que extremar precauciones. Un abrazo y todo el apoyo, josh.

  12. Eli says:

    Sé de lo que hablas, de la impotencia que se siente y, del miedo de que otra vez suceda va estar presente. Cada vez que andes en tu auto, un escalofrió recorrerá desde tu cabeza y por toda tu espalada y es paralizante. Ni hablar! Tenemos que salir a buscarnos la vida y a jugárnosla al mismo tiempo.

    Hay que dar gracias a Dios por día más!

    …Todo pasa y nunca es para siempre

    Saludos

  13. Gerry Garcia says:

    Josh, GAD solo quedo en el celular, que bueno que estas bien, se que el golpe psicologico de este suceso quedara ahi por un buen tiempo, pero se que pasara… ANIMO, y pues toma precauciones de mas…. Animo Broder !!!!

  14. Orly says:

    Oye, pues un amigo tuyo nos pasó el dato. Pues sí, qué bueno que no fuiste uno más, gracias a Dios/Alá/Buda/etc.
    Sé lo que es pensar “Tendré una oportunidad de ver el mañana?” con un arma a punto de escupirte la bala…
    Ok, hay que tratar de recuperar tu “normalidad”, “tu vida coidiana”, pero nunca está de más ser precavido, nada de que “cuando te toca, te toca”, porque sí se puede evitar.
    Bendiciones, chico…

  15. fan #1 says:

    Doy gracias a Dios por su cuidado y protección y a tu gran angel de la guarda Dios te bendiga te amo

  16. Faye says:

    Josh: que bueno que no te paso nada, aunque el susto ni quien te lo quite, Neta me da muchisima tristeza ver en lo que se convirtio Monterrey. Te mando un fuerte abrazo!!!

  17. Waldo Gomez says:

    Ah my Josh, pues no te digo que que bueno que no paso nada mas, porque generalmente todo mundo dice de perdido no te dispararon, de perdido no te robaron el carro, de perdido y de perdido, estas cosas simplemente no deberian pasar, a mi tambien me sacaron una arma larga iba yo solo con mis 2 hijos, enfrente de HEB de leones y lo bueno es que era hora pico como a las 7:30 y no me dudieron hacer nada mas ,pero mas que miedo me dio coraje de que estamos prisioneros en nuestra propia ciudad, en fin pasare a verte antes de que como dice tu camiseta algun puto nos balee.

    P.D. como siempre muy buena habilidad narrativa para todo tu tragico evento.

  18. Ed says:

    Neta que te salio muy barato el encuentro con esa gente. Se que no sirve de consuelo, pero como tu mismo lo dijiste, algunos no lo cuentan y a veces por menos que lo que te toco a ti. En Dios confio que la situacion mejore pronto. Aqui no hay dia que no haya balacera, persecucion, heridos y muertos. Ya ni siqiuera existe la nocion de una “zona insegura” en la ciudad, por que los eventos ocurren en todos lados.

    Animo, cuando ya se llego al fondo solo se puede ir hacia arriba.

  19. Luchis says:

    …la verdad no hay palabras. Finalmente que bueno que estás bien pero es triste vivir en un lugar en donde el mando y el poder residen en el crimen organizado (políticoletes incluidos)

    saludos!

  20. http://bestnaturalhealthsupplements.com says:

    I gotta bookmark this site it seems very helpful very useful.



Leave a Reply


  • No Eres Tu... un cómic de Josh Candia


↑ Top