Me Toca (2006)
Bostezo.
Tengo más de cuatro días sin dormir. Creo que son más de cien horas las que he tenido que estar despierto. Antes me hacían compañía Beto y Ana pero tengo rato de no verlos. Creo que están muertos. Aunque por otro lado, no he escuchado sus gritos, por lo que hay una pequeña probabilidad de que sigan con vida.
Me da risa. En las películas nunca te enseñan esta parte. Lo que pasa cuando no hay héroes. Cuando en una fiesta no habemos mas que puras pinches víctimas. Y el asesino anda allá afuera. Tomándose su pinche tiempo para matarnos de uno por uno.
Los primeros que mató fue a los que más se le pusieron al brinco. A los que se creían ser los héroes. Ni madres. A ellos les salió fácil. Machetazo en la cabeza y SPLAT. Ahí quedaron. Los que siguieron, les fue peor. Mucho peor. La verdad no se que les haría, pero los gritos eran horribles. Y el pinche ojete lo disfrutaba. Se tardaba de a madre en cada uno. A veces hasta como cinco horas. Ahí fue donde varios intentaron correr. Pero todas las puertas estaban cerradas con cadenas y candados. ¿A que hora nos encerró? Sabe. La neta no tengo ni puta idea de que esta pasando. Nomas estoy cagado del miedo. Literalmente cagado. Esto tampoco lo ves en las películas.
Después del tercer día solo quedábamos seis vivos. Todos hambreados. Meados. Cagados. Seis de los treinta. A veces me gustaría que me tocara de una vez. Ya para acabar con esto. Pero no me quiero morir. Si no, ya me habría matado a mi mismo. Pero el suicidio es pecado. Ja. A veces soy tan pinche gracioso.
La última vez que vi a Ana y Beto fue cuando a gatas se salieron del cuarto donde ese cabrón nos había metido a los tres. La verdad que es mejor sin ellos. Sin tanto lloriqueo de la Ana. Y sin tener que aguantarme al Beto que se la pasó tratando de consolarla. Consolarla. Ja. A mí se me hace que ese wey lo que quería era ver si la Anita aflojaba. Un último palito antes de calaquear. Una muerte chiquita antes de la grandototota. Ja. Pos a lo mejor a eso fueron. Pa que no los viera. Se fueron a matar mutuamente antes de que los mate el otro cabrón. Ja. Pinches mamadas que le pasan a uno por la cabeza.
Y ahora aquí estoy. Hablando solo. Sin haber dormido. Sin haber comido. Sin haber cojido. Ah pero eso sí, todo meado y cagado. Que pinche muerte más digna no pude haber elegido.
Sólo falta que… la puerta se abre…
¿Ana?
¿Beto?
No, pues no son ellos.
Ya me toca a mí.
2010/06/13 at 19:08:36
Excelente información. Nos vemos
2010/05/14 at 16:12:25
orale, bien resignado el vato.
2010/05/13 at 22:39:56
wow mi josh… que escrito tan bueno… ni madres de palabras bonitas.. naaa… todo asi directo y bien ^^
esta chido
2010/05/13 at 12:09:09
Pues está bueno el relato, agrio a madres pero sí te la crees