Come on, feel the noise…

Reads, Rants & Reviews – by J. Candia


Entonces – 2001 0

Posted on November 02, 2011 by Josh!

Aunque no lo creas te sigo recordando.
Recuerdo el olor de tu perfume, la manera en que bajabas la mirada, tu risa que a veces no controlabas.

Recuerdo todo y a la vez lo olvido.
Olvido tu indiferencia, tus promesas sin cumplir, las palabras nunca dichas.

Olvido todo y no olvido nada.
No olvido tu rostro, no olvido tu piel, no olvido tu nombre.

No olvido nada, pero a veces no recuerdo.
Entonces es cuando imagino. Entonces es cuando me amas.

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Noviembre será ÉPICO 0

Posted on October 21, 2011 by Josh!

Este Noviembre será el mejor mes del mundo mundial. Y no únicamente porque cumpliré años (el 11 del 11 del 2011!!!!) sino porque además, estaré en la grandiosa capital de nuestro muy maltratado país, MÉXICO D.F. para participar en el FESTO CÓMIC.

Estaré de miembro honorario de Protobunker y Producciones El Chango tanto en las mesas de exposición (donde llevaré algunas cosas) como en la plática que se realizará el día 12 de Noviembre a las 2:30 pm para platicar muchos nuevos proyectos.

¿Me acompañan? Chequen el sitio de FESTO CÓMIC para toda la información.

-Josh!

P.D. Si me llevan un regalo por mi cumple, los amaré por siempre, mi cariño es fácilmente comprado.

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100 Palabras (Abril 2010) 0

Posted on June 22, 2011 by Josh!

Seguimos sin hablarnos. A pesar de que hace tanto tiempo que le pedí una explicación, esta no ha llegado. Pasa el tiempo y cada vez nos alejamos más. Ya no se si esto es bueno o no. Tal vez esto sea como siempre debio ser. Las horas se convierten en dias, estos en semanas y cada vez le recuerdo menos. Y estoy bien. Creo que ya ni siquiera necesitamos hablar. La explicación no llegará, pero no creo necesitarla más. Semanas se convierten en meses y mi vida vuelve a tomar su curso al fin. Nada detiene el paso del tiempo.

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El vicio – parte 1 1

Posted on March 29, 2011 by Josh!

Desde que tengo memoria, he leído cómics. Tom y Jerry, El Pájaro Loco, La Pantera Rosa, Capulinita, Gasparín, Ricky Ricón, Archie. Crecí con ellos, me encantaba leerlos y admirar los dibujos. Cuentos, Historietas, Cómics, Comic Books- no recuerdo un momento en mi vida en que no tuviera alguno cerca, fueron una de las principales razones por la que me volví un ávido lector de todo lo que cayera en mis manos.

Mis padres fomentaban mi vicio, cualquier revistería por la que pasaramos yo salía de ahí con 2 o 3 cuentos nuevos. Estudié en escuela bilingue, pero mucho del inglés casual que aprendí fue gracias a que mi tía que en ese entonces vivía en Wichita Falls me mandaba por correo cómics de Alf, Teenage Mutant Ninja Turtles y los Archie Digests. El recibir un paquete de esos era para mí como si Navidad llegara cada par de meses.

Pero a pesar de que mis gustos fueron cambiando, dejando atrás ciertos títulos y agregando otros, hubo siempre una constante: El Hombre-Araña.  Algo en mi mente infantil se aferró al azul y rojo de ese disfraz y se negó dejarlo ir. Las caricaturas sesenteras, sus asombrosos amigos El Hombre de Hielo y Estrella de Fuego, todo lo que apareciera el arácnido tenía que verlo. Luego, ¡descubrí que también tenía sus cómics! ¡Podía combinar dos de mis obsesiones en una! Así empecé a leer los cómics de Spidey en español.

Pasaron los años, junto con Spidey empecé a comprar Superman, Batman, etc etc. En ese entonces, no coleccionaba los cómics, no los cuidaba, solo eran cosas para leer. Eso cambió en el año 1993. En una vuelta con mi madre al HiperMart (Soriana) Cumbres fui como era costumbre, a hojear las revistas. Sorprendido, vi que vendían cómics en inglés, pero uno en especial captó mi atención. El cómic era The  Spectacular Spider-Man #202 y en la portada estaban Spidey y su archi-enemigo Venom siendo atacados por alguien que se parecía a Venom, pero en rojo.

Curioso, empecé a leer mientras mi madre surtía la despensa. Al llegar a la página final, heróicamente dibujada por Sal Buscema, estaba perdido. ¿Quién podría resistirse a esto?

Y sin importarme que fuera la parte 9 del Crossover Maximum Carnage, tenía que ser mío, aunque costara tan caro, según recuerdo ¡costaba $3.50 Nuevos Pesos!
Mi madre me prestó algo de dinero para comprarlo, sin saber que estaba financiando el incio de lo que sería la adicción más duradera que he tenido.

Durante las siguientes semanas me la pasé de Soriana en Soriana, buscando los números anteriores del Crossover. Encontré algunos, otros más me tomaron años conseguir, pero en esa búsqueda fue donde me enteré que existían tiendas dedicadas a vender puro cómic gringo.

Mi vida tenía un nuevo sentido.

Continuará…

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Los Dedos 1

Posted on March 24, 2011 by Josh!

Ángela ya había olvidado lo bien que se sentía que un hombre tomara su mano. Al sentir la mano de Felipe tocar la suya un ligero cosquilleo le recorrió todo el brazo. Lo había conocido en un bar hace una semana, y esta era su primera cita. Felipe no era lo que se dice guapo ni tampoco feo, de hecho si Angela tuviera que describirlo, la primera palabra que vendría a su mente sería “gris”. Pero a pesar de no destacar físicamente, la hacía reír y eso le gustaba.

Fueron a cenar a un restaurante japonés y entre rollos california y verduras tempura, Ángela la había pasado muy bien. Felipe tenía una manera de contar las cosas que hacía que hasta la cosa más trivial sonara interesante. Al terminar el postre, una bola de nieve de vainilla sobre un brownie de chocolate, él agarró la mano de Ángela, acercándose a ella.

“¿Siempre usas tu anillo en el mismo dedo?” – preguntó.

Ángela lo pensó un momento.

“Sí, no me había dado cuenta, pero sí, tengo años usándolo en el anular. ¿Por?”

Felipe no soltó su mano, parecía muy concentrado en ella.

“Hay una teoría que dice que el dedo en el que decides usar un anillo dice mucho de tu personalidad.”

Ella rió.

“Suena a una teoría muy científica.”

Felipe levanto la vista.

“Por supuesto, mis fuentes son totalmente confiables y altamente calificadas en su campo.”

Una sonrisa.

“Que interesante, tendremos que ponerla a prueba.”

“La teoría dice que cada dedo está gobernado por uno de los antiguos dioses griegos…”
“Hasta ahí llegó lo científico…” -Interrumpió Ángela.

El la ignoró.

“Por ejemplo, el dedo índice es el del dios Zeus, el padre de los dioses, el que gobierna desde el monte Olimpo. Las personas que utilizan anillos en el dedo índice usualmente son personas autoritativas, seguras de si mismas, mandonas.”

“Conozco varias así. Pero, ¿y el mío? ¿El anular?”- preguntó Ángela.

“Para allá voy. El dedo meñique representa a Hermes, el mensajero. Las personas con anillos en ese dedo suelen ser de mente ágil y muy comunicativas.”

Ángela estaba divertida.

“Chismosas más bien.”

Felipe dio un trago a su limonada.

“Ahora, el pulgar es de Poseidón,  el dios de los mares, aquel que no vive en el Olimpo acompañado de los demás dioses. Y representa a personas individualistas, apartadas de las demás, un poco ermitañas.”

Ángela lo miró, levantando una ceja.

“Estás dejando el mío al final a propósito ¿verdad?”

Él sonrió.

“El dedo de enmedio se le asigna a Dionisio, dios del vino, fiestas y placer. Si conoces a alguien con un anillo en ese dedo, probablemente sea una persona muy divertida, fiestera, de esas con las que te gusta pasar el rato.”

“Ya no la hagas de emocion y dime cual es mi personalidad, según tu cientifica y religiosa teoría!”

Felipe calló unos segundos. Acercó aún más la mano de Ángela, como si la inspeccionara detenidamente. Tocó el anillo de plata que Ángela llevaba desde hace 10 años en su dedo anular. Ese anillo que le había regalado su padre cuando cumplió sus 15 años y que había usado diario desde entonces.

“El anular representa a la diosa Afrodita, la diosa del amor y la belleza.”

Felipe levantó la cabeza. Miro a Ángela directo a los ojos.

“Eso quiere decir que eres una persona romántica, creyente en el amor, una persona con gran belleza tanto externa como interna…”

Ángela bajó la cabeza, apenada.

Felipe continuó.

“Además, es el único dedo de la mano que tiene una vena que viaja por todo el brazo…”

Felipe volteó la mano de Ángela y con su dedo índice recorrió la base del anillo, la palma, la muñeca y el antebrazo de Ángela en un movimiento suave.

“… hasta llegar al corazón. Hay quienes dicen que por eso los anillos de matrimonio se usan en ese dedo.”

Ángela estaba en silencio. Sonrío. Felipe estaba en lo cierto, ella siempre se había considerado una mujer romántica y ahora empezó a pensar que tal vez una parte de ella estaba esperando al hombre que algún día reemplazara el anillo de plata por otro. No sabía si Felipe podría ser ese hombre. Pero la idea la hizo sonreír aun más.

“¿Qué me dices de tí? Tu no llevas ningún anillo.” Dijo ella.

Felipe se recargó en la silla, abriendo los brazos en una manera teatral.

“Eso es porque yo soy una persona que juega con todas sus cartas bien guardadas, una pregunta que está en busqueda de su respuesta, un misterio en espera que llegue una valiente a resolverlo.”

Ángela supo que por lo menos, ella lo intentaría.

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